Diaro de la Construcción


Platform Frame, el sistema de construcción más popular de construcción en seco a nivel mundial, no es más que la evolución al tradicional sistema Ballon Frame, el cual surgió en los Estados Unidos durante el siglo XVIII y desde aquel entonces, ha revolucionado la construcción mundial por sus múltiples ventajas como la reducción del tiempo de realización, menores costos, utilización de materiales ecológicos, renovables y reciclables como la madera y la posibilidad de realizar verdaderos proyectos a medida.

El Concepto del tradicional sistema de construcción Ballon Frame es sencillo: la sustitución de las tradicionales vigas y pilares de madera por una estructura de listones más finos y numerosos, que son más manejables y pueden clavarse entre sí. Con este sistema de construcción por ejemplo, están edificadas la gran mayoría de viviendas en los Estados Unidos y Canadá.

Si bien el Platform Frame toma el concepto de edificación de su antecesor, existe una diferencia fundamental ya que consiste en levantar la estructura planta por planta, de tal manera que el forjado interrumpe la continuidad de los pilares entre la primera y la segunda planta. El motivo de este cambio se debió fundamentalmente a la dificultad para encontrar piezas de madera de suficiente longitud para abarcar la primera y segunda (o incluso tercera) planta de una sola vez. Este cambio que fue forzado por la disponibilidad de madera larga en el mercado, ha traído grandes beneficios a la construcción como ser su reacción ante el fuego, ya que en este nuevo sistema el forjado interrumpe el paso de la llama a los pisos superiores.

En el Platform Frame, los montantes tienen la altura de cada nivel o piso y por lo tanto el entrepiso que los divide es pasante entre los montantes. De esta manera, el entrepiso transmite sus cargas en forma axial y no en forma excéntrica como en el caso del Balloon Frame. La menor altura de los montantes del Platform Frame es otra ventaja de esta variante, ya que permite implementar el panelizado en un taller fuera de la obra, dado que no hay limitaciones para transportar las piezas ahorrando tiempo y dinero.

¿Cuáles son sus beneficios?

Menor tiempo de obra y uso de recursos: La velocidad en la ejecución de la obra es muy superior a la construcción húmeda tradicional, esto se traduce también en ahorro de dinero y mayor aprovechamiento de los recursos. En un período de entre 60 y 80 días por ejemplo, se puede construir una vivienda promedio de 65 metros cuadrados.

Ahorro de energía y mayor calidad de vida: los materiales utilizados en este tipo de construcción reducen drásticamente el uso de energía tanto en verano como en invierno. Se sabe que la madera es 15 veces más eficiente que el ladrillo en aptitudes térmicas. A esto hay que sumar los materiales aislantes que se utilizan en el proceso que también mejoran la eficiencia de la vivienda. Además otro factor es la reducción de la humedad ambiente, que tanto afecta a personas con insuficiencia respiratoria y problemas de articulaciones, por ejemplo.

Flexibilidad de diseño: se puede diseñar sin restricciones, planificar etapas de ampliación o crecimiento, debido a que no tiene un módulo fijo y permite cualquier tipo de terminaciones tanto exteriores como interiores.

Liviano: una vivienda de este tipo pesa alrededor del 25% que una construcción húmeda tradicional, siendo ideal para construir en plantas altas o donde no se conoce su estado fundacional y es costoso realizar estudios previos.

Otras ventajas: se puede combinar con otros materiales y sistemas constructivos dentro de una misma estructura, permite realizar ampliaciones fácilmente, su comportamiento ante los terremotos hace de este sistema el preferido en zonas proclives a sismos, menor costo de mantenimiento por su versatilidad para realizar reparaciones o reformas, es resistente y durable con el mantenimiento y tratamiento adecuado y tiene una mayor eficiencia acústica, entre otros.

Fuente: maderayconstruccion.com.ar

Fuente imagen: http://maderayconstruccion.com.ar/



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