Diaro de la Construcción

A pesar de que la reconstrucción de las más de 220 mil viviendas destruidas o dañadas tras el terremoto y maremoto de 2010 ha sido puesta como un ejemplo internacional por la magnitud de la empresa y el plazo en que se ha cumplido el proceso, también es fuente de promesas incumplidas por los dos últimos gobiernos: en el anterior se fijó como meta culminarla antes de marzo de 2014, lo que no se logró, y el actual estableció este año como el de término de las obras.

A la luz del último balance del proceso, que cuenta el avance hasta octubre, el propósito expresado por la ministra de Vivienda, Paulina Saball, tampoco se cumplirá: aún quedan 306 viviendas que no han iniciado obras de construcción y otras 3.323 están en faenas. Así, hay 3.629 familias que todavía esperan una solución.

Las 306 casas que aún no comienzan a ejecutarse se concentran en Coronel (83), Lota (36), Tomé (13), Chimbarongo (11), Rancagua (10) y Yumbel (10).

El encargado nacional de reconstrucción del Ministerio de Vivienda y Urbanismo (Minvu), Dante Pancani, explica que estos casos se relacionan con subsidios para construir en un sitio propio. “Entre los más recurrentes hay familias que recibieron un subsidio inicial no adecuado a su realidad; por tanto, en el proceso han tenido que cambiar de modalidad para ser atendidas. En este caso están las que, por ejemplo, recibieron subsidios de adquisición de vivienda, no encontraron oferta, y ahora cuentan con terreno. Por tanto, optaron por la construcción“.

También -dice- hay familias propietarias de terrenos en sucesión que ahora cuentan con un título de dominio para ejecutar el proyecto. Asimismo, se han presentado casos de familias en las que el titular del subsidio ha fallecido, lo que complica el inicio de obras por procesos de posesión efectiva.

Pancani dice que el 2017 será el año clave para concluir el plan. “Quedarán algunos desafíos pendientes, que son menores”.

Roberto Moris, director del Observatorio de Ciudades de la UC, dice que “esto es una señal más de que no tenemos una política adecuada para la reconstrucción. En los primeros años se dieron señales de que el tema quedaría resuelto rápidamente, y no fue así. Una cosa es la producción de subsidios y otra es la construcción real de casas. Con cifras tan grandes, los últimos casos por resolver terminan siendo más complejos, donde las soluciones masivas son menos efectivas”, afirma.

El ex encargado de la reconstrucción urbana y actual decano de la Facultad de Arquitectura de la U. del Desarrollo, Pablo Allard, dice que “el saldo es marginal, dada la magnitud. Parte importante de las casas por iniciar son patrimoniales, y requieren proyectos especiales o hay casos de problemas con la entidad gestora o constructivos”.

En los seis años del plan, también ha ido aumentando la cantidad de familias que han optado por renunciar a sus subsidios. Si en 2014 eran poco más de 12 mil (5%), hoy llegan a 15.509 (6,25%). Según Pancani, esto se da por familias que desestiman el apoyo estatal “o a que los subsidios pierden vigencia porque las familias no se acercaron a completar documentación o antecedentes necesarios“. También hay subsidios que no encontraron oferta para la compra de vivienda.

Fuente: impresa.elmercurio.com

Fuente imagen: www.latercera.com



Comentarios