Diaro de la Construcción

La complejidad que están alcanzando las ciudades nos está llevando replantear el espacio urbano y por lo tanto, todo lo que se incluye en él; desde la rehabilitación de cubiertas y fachadas hasta la calle más olvidada.

Hoy en día nuestras ciudades cuentan con muchos factores en contra como; la contaminación del aire, la acústica, el efecto de la isla de calor, entre otros.

 ¿Por qué rehabilitar con vegetación?

Un informe emitido por Arup,  Cities Alive (Ciudades vivas) examina las principales claves y beneficios que tiene la vegetación cuando se practica la “rehabilitación verde” de los edificios. El estudio analiza cinco ciudades del mundo (Berlín, Londres, Hong Kong, Melbourne y Los Ángeles) con el fin de cuantificar los beneficios para diferentes morfologías urbanas, geografías y contextos climáticos.

El bienestar

El observar la naturaleza puede ser una fuente de inspiración, de regeneración mental y de reducción palpable de los síntomas estrés. Existen diferentes estudios que confirman que el estrés laboral es reducido si tenemos ventanas con vistas a árboles o zonas verdes. Y en un estudio que se realizó en un hospital de Pensilvania “contactos con la naturaleza” sobre 168 pacientes, aquellos que tenían vistas a zonas ajardinadas su recuperación pos operatorio fue mucho más rápida así como el alta médica que aquellos que no tenían vistas.

La acústica

Los espacios urbanos y principalmente las calles se comportan como “embudos” de ruido, es decir, materiales duros y densos, como el hormigón, ladrillo, asfalto y vidrio reflejan el sonido y aumentar el nivel generado. Las fachadas ajardinadas mitigan el sonido de forma directa absorbiéndolo y reduciendo el nivel general de ruido. Tienen la capacidad y potencial de reducir tanto el ruido ambiental, es decir, el sonido de fondo de una ciudad hecha de muchos de ruidos y fuentes, y el ruido de fuentes emergentes, es decir, individuales, tales como motocicletas, sirenas, etc.

Según las dimensiones del edificio y anchos de calle se determinan unos patrones de interés sobre cómo afecta el ruido según fachadas ajardinadas.

La economía de la zona

Desde un punto de vista económico e inmobiliario, los edificios enclavados en zonas verdes tienen unas tasas de venta y arriendo mayores que aquellos que no cuentan con ello.

La calidad del aire

Las zonas verdes implantadas en los edificios forman pequeños  ecosistemas donde las plantas, en términos de  filtración de contaminantes, están teniendo una repercusión de importancia en las ciudades. Los estudios han demostrado que una infraestructura verde con  vegetación puede reducir las partículas finas y ultrafinas volátiles de la contaminación hasta un 60%.

Aguas pluviales

Una cubierta ajardinada sirve de filtro, mejorando la transición entre descarga de lluvia y desagüe, se ralentiza el proceso por lo tanto las infraestructuras de desagüe establecidas en la ciudad funcionan mejor.

La isla de calor

El impacto de ciertos materiales de uso común en las ciudades como el asfalto o el hormigón que literalmente absorben el calor es el amigo perfecto de la “isla de calor”, donde los edificios y el asfalto desprenden por la noche el calor acumulado durante el día, comúnmente se da el fenómeno de elevación de la temperatura en zonas urbanas densamente construidas causado por una combinación de factores tales como la edificación, la falta de espacios verdes, los gases contaminantes, etc. El fenómeno de la isla de calor aumenta con el tamaño de la ciudad y es directamente proporcional al tamaño de la “mancha urbana”.

Biodiversidad

El rápido aumento de crecimiento de la población y la urbanización están llevando a una mayor presión sobre la tierra para proporcionar un ecosistema con servicios que apoyan el bienestar humano y mantenga en equilibrio la función ecológica. Las cubiertas y paredes con vegetación ayudan a mantener el equilibrio necesario en la biodiversidad.

Energía

Las cubiertas y fachadas con vegetación tienen la peculiaridad de regular la temperatura interior del edificio así como oxigenar y mejorar la ventilación del aire interior en el edificio que beneficia directamente a los usuarios.

Agricultura urbana

Las ciudades tienen un gran potencial para producir sus propios alimentos. El huerto urbano debe de ser un objetivo primordial y los edificios en sus cubiertas tienen la capacidad, en su mayoría, de poder albergar alimentos que no sólo benefician a los usuarios tanto en salud como económicamente.

Fuente: ovacen.com

Fuente imagen: http://ovacen.com/



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