Diaro de la Construcción

El encargo que recibieron los arquitectos desarrolladores (Arquitectura en Estudio, Natalia Heredia) planteaba el diseño de una casa de campo ubicada en cercanías de Villeta (Cundinamarca), a 1.5 horas al occidente de Bogotá; a 967metros sobre el nivel del mar, con un clima cálido seco la mayor parte del año.

Las determinantes del terreno son muy claras; un lote muy pendiente que inicia en lo alto de una colina y desciende hacia la vertiente de la quebrada El Cojo. El programa requerido, en 550m2 de construcción, alberga 3 habitaciones, estar, área de servicios, área social y áreas de terraza y piscina; todo esto bajo una determinante esencial: la casa se debe poder cerrar completamente cuando no es usada.

El lugar define en gran parte la concepción de este proyecto. Se parte de dos elementos básicos de la arquitectura: La cubierta, que nos protege del ambiente hostil pero que a su vez nos permite relacionarnos directamente con el entorno. La cubierta, horizontal y diáfana, enmarca el paisaje y nos protege del sol y la lluvia, a la vez que diluye el límite entre el adentro y el afuera, entre lo natural y lo artificial.

El patio, que es el espacio que nos permite traer la naturaleza dentro de la arquitectura, nos lleva a apropiarnos y controlar los elementos naturales que de otra forma serían ajenos. El patio genera una escala íntima con relaciones y sensaciones cercanas en contraste con las visuales lejanas que las montañas proveen.

Espacialmente, la casa se organiza a partir de una sucesión de llenos y vacíos que se alojan bajo la cubierta; ésta se abre en un costado hacia las montañas y en el otro hacia una serie de patios. Esta doble relación espacial (patio-cubierta montañas) (cercano-lejano) genera diversidad y riqueza en los diferentes espacios de la casa, además de generar diferentes dinámicas de uso en las diferentes horas del día.

El proyecto busca la utilización de materiales nobles que expresan su materialidad, proceso constructivo y composición natural. El uso predominante del concreto visto en tono ocre y la madera de teca generan un juego de texturas, colores y sombras que cambian con la posición del sol. Las texturas se definen a partir de 2 módulos, de 5 y 10 cms, expresados en todos los elementos, desde la formaleta de madera usada para fundir el concreto, pasando por los paneles de cerramiento en madera, hasta los prefabricados en concreto que cierran el patio.

Las estrategias principales de sostenibilidad parten de la distribución espacial e implantación del proyecto; el esquema de barra en sentido norte sur minimiza la incidencia solar directa en las fachadas, mientras permite la ventilación cruzada a todos los espacios (sociales y privados) minimizando el uso de ventilación artificial. Las cubiertas planas buscan aislar la radiación directa mediante el uso de casetones ventilados y grava clara como acabado.

Respecto al uso eficiente del agua, el proyecto contempla reciclaje de aguas lluvias para riego, así como un sistema de calentamiento de agua (para piscina) a través de energía solar. Los materiales de construcción son, en su mayoría, locales y naturales (piedra, madera renovable, concreto), y la construcción se hizo utilizando mano de obra local.

*Arquitectos: Arquitectura en Estudio, Natalia Heredia

Fuente: Arquitectura en Estudio, Natalia Heredia

Fuente imagen: David Uribe



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