Diaro de la Construcción

Durante la jornada del lunes 12 de septiembre, el derrumbe de un talud en una obra en construcción en Las Condes, dejó dos víctimas fatales y tres heridos. El hecho conmocionó sobre todo a quienes trabajan en este tipo de faenas, quienes llamaron la atención acerca de la realidad laboral que miles de obreros deben vivir, muchas veces, alejados de las debidas medidas de seguridad.

De acuerdo con información recopilada por Diario Uchile, los trabajadores de la constructora Santolaya declararon sentirse “desprotegidos” y denunciaron que nadie había ido a supervisar las condiciones de las obras.

Nadie se preocupa de nosotros” es una frase que se reitera en distintos puntos del país, donde los trabajadores del rubro denuncian precarias condiciones laborales, junto con una permisiva fiscalización que propicia que hechos como los ocurridos este lunes sucedan a menudo, aunque con menor notoriedad pública.

Frente a esto, el director nacional del Sindicato Interempresa Nacional de Trabajadores de la Construcción (Sintec) Cristián Vivar, explicó al mismo medio que las medidas de seguridad de los trabajadores y el tratamiento post accidentes, se ven vulnerados debido a la falta de fiscalización y de regulación a las empresas y las mutuales.

“En el caso de Las Condes, efectivamente responde a una mala gestión en términos de seguridad, y aun así se trabaja de la misma manera. Y eso es una regla para todas las empresas. Porque la mano con la que se mide el tema para las grandes constructoras es exactamente la misma que para los pequeños, que es básicamente nula. Porque la fiscalización es nula, porque las empresas son clientes de las mutuales, entonces hay todo un desarrollo principalmente de abaratamiento de costos, y termina siendo no un tema de higiene y seguridad como debería ser, la vida del trabajador”, expresó Vivar.

Agregó que si bien los accidentes son susceptibles de ocurrir en cualquier instante, lo que falla en estos casos es la fiscalización de los procedimientos de seguridad al interior de las faenas y la tramitación de los casos en las mutuales, debido a que, según denuncian, suelen imputarse al trabajador las negligencias que cometen las empresas.

En tanto, el director de la Escuela de Ingeniería en Prevención de Riesgos y Medioambiente de la Universidad Tecnológica Metropolitana (UTEM), Luis Carrasco, afirma que probablemente sea la construcción, el rubro que presenta la mayor variedad de posibilidades de accidentes. Dice que en materia de prevención existen responsabilidades compartidas.

De igual manera, reconoce que no existe una capacidad fiscalizadora suficiente para poder cautelar el cumplimiento de las normas laborales en materia de prevención de riesgos, y que por lo tanto las empresas y mutuales han apelado al autocuidado de los mismos obreros.

A juicio del diputado y presidente de la comisión de Trabajo y Seguridad Social, Patricio Vallespín (DC), efectivamente no se trata de una insuficiencia de normas, sino de baja capacidad fiscalizadora.

“Ahí claramente hay un problema de incumplimiento y una incapacidad de fiscalización por parte de la autoridad respectiva. No es que necesitemos más normas. Mi impresión es que hay normas pertinentes y suficientes. Quizás hay que perfeccionar desde el punto de vista más de qué pasa cuando eso no se cumple. Pero creo que ahí, claramente es una señal de alerta que no basta con una política de seguridad que ya ha sido refrendada, sino que hay que tenemos que revisar la ley para poner sanciones más ejemplificadoras en los casos que no se cumpla”, indicó el parlamentario.

Finalmente, el parlamentario concluyó que es necesario potenciar a los sindicatos para que puedan hacer frente de mejor forma ante estos hechos, deslizando una crítica a la derecha por “cercenar” esta discusión en la Reforma Laboral. Así mismo, indicó que es necesario dotar de mayores recursos a la Dirección del Trabajo para que poder mejorar su capacidad de fiscalización.

Fuente: radio.uchile.cl

Fuente imagen: www.euroinnova.edu.es



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