Diaro de la Construcción

La automatización consiste en prescindir de las labores humanas para que una operación rutinaria y monótona pueda operar de manera autónoma sin intervención del hombre. A partir de esa actividad, surgió la domótica, que se entiende como la automatización del hogar, edificios, hospitales y otras instalaciones, de manera que ciertos elementos, como el clima, circuitos de iluminación, sistemas de vigilancia, riegos automáticos, equipos fotovoltaicos y otros, puedan operar de manera sistemática en el tiempo, optimizando el uso de los recursos en relación a eficiencia y rendimiento.

Hoy en día la tecnología permite manejar aparatos a distancia y programar sistemas para que realicen distintas funciones. Cuando esta automatización se aplica en grandes edificios generalmente se llama control centralizado y cuando se usa en viviendas generalmente recibe el nombre de domótica, o bien casa inteligente.

Boris Liberona, director de Ingeniería de Duoc UC, explica que sus aplicaciones se podrían dividir en tres pilares fundamentales: gestión energética, confort y seguridad.

“La gestión energética, entendida como la acción de administrar la energía que se utiliza en un inmueble, es considerada como una de las aplicaciones más trascendentales de la domótica. Cuando hablamos de energía hacemos referencia a todos los tipos de energía, no solo a la energía eléctrica. Un ejemplo de ello es el aviso de puertas o ventanas abiertas cuando está encendida la calefacción. El confort, en tanto, no es poder apagar o encender las luces o subir y bajar persianas, sino poder hacerlo en cualquier momento y desde cualquier lugar, dentro o fuera de la casa de forma automática y sin perder en ningún momento el control manual. La seguridad, por último, consiste en una red encargada de proteger a las personas y los bienes. Esta aplicación se apoya en dos pilares, que son la prevención y la detección para la acción. Como la domótica tiene plenos conocimientos del estado de las puertas, ventanas y sensores dentro y fuera de la vivienda, puede, de una manera muy sencilla y eficiente, tomar control de esa información y, mediante la programación instalada, proteger todo el hogar. Esta es también una de las aplicaciones más importante de la domótica, ya que la figura de la persona que lleva adelante la responsabilidad global del hogar durante todo el día es cada vez menos frecuente en las familias actuales. En su reemplazo están los elementos que permiten saber lo que está pasando, sea de manera local o a distancia”, detalla el experto.

En Chile, a partir de 1990, aparecieron las primeras aplicaciones relacionadas con la automatización. Pero a partir de 2005 en varias empresas entraron al mercado diversificando la oferta que hasta ese momento existía. Pese a eso, Boris Liberona afirma que este aún es un fenómeno incipiente en Chile.

 

FUENTE: El Mercurio.

FUENTE IMAGEN: El Mercurio.



Comentarios