Diaro de la Construcción

Los puertos de muchas ciudades alrededor del están llenos de barcos oxidados,  sin uso, que no irán a ninguna parte. Unos se venderán algún día como chatarra, otros abandonados a su suerte para evitar los gastos de desguace o impuestos acabaran en algún lugar inhóspito olvidado de la mano del hombre y otros por el entramado administrativo y legislativo aún les quedan muchos  años de ver el amanecer del Sol.

En la era de los ejemplos de reciclaje creativo y la sostenibilidad ambiental hay quien prefiere reciclarlos con un poco de imaginación creativa para transformarlos en un elemento útil del paisaje urbano.

Aquí entra en acción el estudio de arquitectura Shinslab Architecture con sus buenas ideas. Construir un pabellón con un barco literalmente al revés, bueno, sólo una parte del barco. “No teníamos más espacio”, promulgan los arquitectos, inspirados  en una comparación que izó el afamado arquitecto Le Corbusier entre grandes estructuras arquitectónicas y edificios con  los grandes barcos que surcaban  los mares.

“Las ventajas de utilizar barcos oxidados como elementos que enmarcan los paisajes arquitectónicos son muchas, aunque no lo parezca. Una estructura sólida y rígida que además proporciona una visual excelente gracias a la simetría de su estructura y arquitectura. Una estética de longevidad, aparenta tener más años que los edificios colindantes. El respeto ambiental, el barco utilizado llevaba 35 años en espera para ser desmontado. La posibilidad de reutilizar el pabellón temporal en otro lugar sin necesidad de un gasto importante. Y todo, gracias al poder del reciclaje”, comentan los arquitectos.

Fuente: http://ovacen.com/

Fuente imágenes: Sugar Salt Pepper



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