Diaro de la Construcción

A casi un año de la tragedia que significó el terremoto de Coquimbo, el último catastro de la Intendencia entrega un avance del 91% de la ejecución de viviendas de emergencia. Sin embargo, y según consigna El Mercurio, el cálculo se hace sobre las 1.281 casas provisorias entregadas por la Onemi a los municipios, y no de las efectivamente destruidas por el sismo y posterior maremoto, que ascienden a 2.346. Las 1.168 viviendas de emergencia para los damnificados habilitadas equivalen al 49,7% del total.

Críticas de alcaldes

“Hay que hacer un análisis a este nuevo sistema de entrega de ayuda, porque no va a ser la última catástrofe que enfrentará nuestra región, ni menos el país”, afirma el alcalde de Combarbalá, Pedro Castillo (DC).

Esa comuna, junto a Ovalle y Monte Patria, fue una de las más perjudicadas por el sismo en la provincia de Limarí, que se suman a Illapel, Salamanca y Canela, en la provincia de Choapa. Todas concentran el 86,6% de la demanda habitacional transitoria.

En el puerto, la afectación se concentró en Peñuelas y Tongoy, además de la mencionada población Baquedano. El alcalde Cristian Galleguillos (DC) determinó en julio pasado construir mediaguas en zona de inundabilidad, pues los damnificados dormían en precarias condiciones, incluso sin alcantarillado. “La burocracia y el centralismo han hecho que temas como la vivienda de emergencia pase por requisitos y cruces de información con el Ministerio de Vivienda, Subdere y Onemi. Esto hizo más lento de lo que hubiésemos querido los procesos”, se queja.

El intendente Claudio Ibáñez (PPD) explica que la región posee la mayor ruralidad del país y una gran dispersión geográfica, lo que dificultó la solución de “algunos casos puntuales”. Respecto de la reconstrucción, precisa que será “un desafío de varios años, y resulta aún más complejo para quienes sufrieron daños irreparables en sus hogares”.

Las complejidades podrían continuar en Coquimbo y La Serena por el colapso de los servicios de urgencia de los hospitales San Pablo y San Juan, respectivamente. El primero tiene un déficit de 25 camas y 16 boxes de atención a público que afectan su funcionalidad.

Los daños estructurales de una antigua torre, que esta semana comenzó su demolición, obligaron a reorganizar pabellones y unidades de psiquiatría, endoscopia, esterilización, UCI y UTI en otras áreas del hospital y habilitar containers modulares y el arriendo de dependencias externas al centro. El presidente del Colegio Médico de la IV Región, Jaime Bastidas, acusa que cirugías agendadas para pacientes debieron ser reprogramadas para transformar espacios para hospitalizaciones por enfermedades respiratorias.

Más avance se observa en los caminos, que se encuentran 100% habilitados, y existen reparaciones en el puerto de carga, restitución en canales de regadío y apoyo en la pequeña minería. En Tongoy y la caleta de Coquimbo se entregaron nuevas embarcaciones y motores para cerca de 400 pescadores.

El ministro de Economía, Luis Felipe Céspedes, indica que la cartera estableció un sistema de apoyo para las empresas afectadas por el terremoto y posterior tsunami . Unos $4.624 millones atendieron a 1.620 pequeños y medianos empresarios gastronómicos de la Avenida del Mar y la caleta de Peñuelas; emprendedores turísticos de Tongoy; comercios de Baquedano, y cocinerías de la caleta de Coquimbo. “Debimos pedirles a las familias y recurrir a préstamos en los bancos”, recuerda Jacqueline Campusano (47), dueña del “Rincón del Negro”.

Fuente: impresa.elmercurio.com

Fuente imagen: www.chiletemblores.cl



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